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lunes, 30 de noviembre de 2015

Una reflexión sobre el desarrollo del grupo

Me dejé ser en colectividad, 
Me hice más fuerte, reviví!
Desaprendí andando
Me Desprendí
de la pedagogía de la crueldad.


Es fin de semestre y ha llegado la hora de reflexionar sobre el proceso formativo grupal e individual. 
En una de las últimas sesiones del taller, Emiliano platicó respecto a zona de desarrollo próximo de Vigotsky. Nos explicó que hay habilidades que en este momento el sujeto no puede mostrar pero que sí poseé  en potencia, como las semillas que serán arboles.
También mencionó que el "desarrollo psicológico es intangible donde se comparten procesos mentales que pueden desarrollar zonas de desarrollo próximo. La interacción mejora, permite desarrollar formas colectivas de acción.
Este planteamiento mete en problemas las formas de evaluación en la Universidad, pues las pruebas plantean que la persona evaluada resuelva las cosas por sí sólo, más no se evalúa lo que aprende a hacer en colectivo. Esto nos llevo a pensar ¿Que puede hacer la persona cuando recibe ayuda? y en nosotros durante el proceso formativo del grupo, pues la colaboración, la ayuda mutua, en equipo dan para pensar las zonas de desarrollo potencial.
La zona es un lugar, como un espacio intersubjetivo, no son visibles, son mentales donde la memoria la percepción el pensamiento se conectan con otras mentes mediante la interacción social, es decir, el pensamiento está en lo que hacen los que interaccionan. Es una versión de psicología colectiva.
Conocer que en la teoría de Vigotsky es histórica y cultural la entidad que van desarrollando las personas se entiende porque está basada en el materialismo histórico de Marx, los hombres y mujeres son lo que ellos mismos crean.
Para la reflexión Grupal y la individual también retomamos de esta explicación que toda función psicológica es primero intersubjetiva, externa,  y después intrasubjetiva interna y nos preguntamos:

¿Qué cosas hemos llegada  a hacer nosotros como mente colectiva?

Observé durante el proceso que logramos desarticular los patrones y estereotipos respecto a lo disciplinar. La idea de la especialización, del estudio de ciertos temas para determinadas disciplinas. Derribamos las barreras disciplinares respecto a lo que cada uno se dedicará en su profesión y aprendimos a dialogar.
 
Esta es la imagen de un pizarrón de ideas del "Grupo" no es el pizarrón del profesor atascado de ideas y conceptos de su mente intelectualizada, es un pizarrón de ideas colectivas desde una perspectiva multidisciplinaria, expresando nuestra inconformidad con las formas de violencias en el país, violencias generadas por el Estado.( Para el diálogo con Lorena Wolffer)

Construimos formas concretas de participación para expresar públicamente en la comunidad universitaria, las formas de violencia llevadas a cabo desde una "pedagogía de la crueldad" del Capitalismo, que culturalmente se filtra a la vida cotidiana, en la subjetividad social, en las emociones, en los sentimientos de la sociedad. Esto también cambió el significado de lo que creíamos que podíamos hacer académicamente y de nuestro papel como universitarios.

Estamos formándonos en promoción de la Salud, en Ciencias Sociales, en Ciencias Políticas ¿ Cómo? ¿Para hacer qué?  "En lo académico me dio un poco de luz llevar a acabo proyectos de intervención que causarán un cambio o transformación en la manera de pensar tanto de hombres como mujeres y que sin duda tienen que ver con la Promoción de la Salud" Así expresa Lety su percepción del impacto de la organización del grupo para la visita de Lorena Wolffer y el trabajo de activismo que realiza para denunciar la violencia de género hacia las mujeres.
Hacer de la participación respecto a un tema, de la opinión del compañer@, un diálogo, un intercambio de ideas, otra perspectiva, otra mirada, con ello logramos desestigmatizar al compañer@ de la etiqueta disciplinar que en ocasiones fragmenta y divide al grupo, nos miramos como personas que comparten no que compiten.

Logramos compartir una actitud de apertura, de persistencia a querer permanecer hasta el final en el taller, esto nos junto desde el principio, es algo en común que compartimos con compañer@s del grupo. Me pregunto si Emiliano en algún momento de crisis en el tiempo ha pasado por su mente abandonar el grupo, desertar. A algunos estudiantes nos pasa cuando no encontramos de dónde asirnos para subir el primer escalón cuando inicia el semestre, el cual es complicado pisar fuerte pues lo único que hay en él, es un espacio abstracto, frío, con objetivos y planes institucionales y académicos que de pronto nos hacen sentir vacíos, como enajenados del proceso de aprendizaje, dudar de nuestra elección de licenciatura, como molestos.


La mente colectiva del grupo logró ser sensible ante los hechos actuales del país, proyectamos esa sensibilidad, de solidaridad con nuestros ciudadan@s, de indignación ante la violencia a una parte de la comunidad Universitaria; un ejemplo de ello fue la visita de Lorena Woffer a Casa libertad, quién nos compartió el trabajo que realiza con mujeres en situación de violencia.

Por otra parte hicimos del espacio del aula en la universidad un espacio subjetivo de reconocimiento y afecto, hicimos a un lado  la figura rígida y autoritaria del profesor frente al grupo e hicimos del profesor ( junto a él) nuestro compañero del proceso formativo y participante de nuestras experiencias subjetivas respecto al tema de las formas de violencia, de nuestros sentimientos acallados. También dimos pasos significativos en cuestión del por qué permanecer en un curso, dimos los primeros giros a una tuerca en dirección de descubrir en el proceso formativo; el placer, el afecto, la alegría, amor por el aprendizaje, grata experiencia para el grupo, para los estudiantes, le decía a Lety en un comentario a su blog, " ya no serás feliz en otros cursos donde no encuentres une relación de la teoría con la realidad"


¿Qué potencial tiene el grupo?


Una de las potencialidades que observé del grupo, es la flexibilidad para considerar la enseñanza y el aprendizaje con otras herramientas, por ejemplo : el uso del Blog, de la comunidad de Google+, hasta aventurarse a representar con el cuerpo un tema en colectivo, como la actividad del " Teatro de imágenes"  http://pedagogiadelacrueldad.blogspot.mx/2015/11/narrativa-del-proceso-grupal-traves-del.html   Aceptamos el reto y está en proceso de apropiación pero es considerada ya una alternativa para aprender, para construir conocimientos, saberes y proyectos como decían el grupo de "Intervención comunitaria" desde una perspectiva multidisciplinaria.

Mantener y hacer parte de nuestra vida académica y cotidiana los pensamientos y acciones que se gestaron en el grupo. Hacer de esa sensibilidad una fortaleza que moldee nuestros procesos formativos en otros espacios,  proyectarla, extenderla, hacernos parte de otros en colectivo partiendo de principios como el diálogo, la escucha, la apertura, de la desdisciplinarización, desde el respeto, como compañeros, con amor, con cariño. con fuerza. Sin claudicar, hasta el final.

Desarticular los nichos de poder y autoridad del profesor frente al grupo, del proceso de enseñanza aprendizaje y del conocimiento en otros cursos queda pendiente.
Es triste encontrarnos con el límite  del andar formativo del grupo atravesada por el fin del semestre y las certificaciones de las materias. 


Definitivamente la visita de la madre de Martha Karina, víctima de feminicidio, compañera de la UACM, tocó mi ser, el último me hizo pensar y sentir de manera contradictoria, porque pensaba en la dificultad del hecho para comprenderlo, para abordarlo, para expresarlo, para hacer algo frente a ello, esos sentires me llevaron tanto al pesimismo como a la fortaleza de seguir  en la idea de que siempre hay maneras de construir alternativas, otros caminos, otros andares para la vida y sobre todo, hacer accionar para que eso pase.  Escuchar el relato de la madre de Martha Karina sobre cómo la asesinó su novio, me genero dolor, trsiteza, enojo, impotencia, me hizo pensar en otras chicas, en mí misma, en mi hija, en ¿Qué hacemos? ¿Cómo? . Escucharla, fue duro pero quedé muy agradecida en el corazón por la muestra de fortaleza al compartir su palabra.


 Agradezco al grupo, su disposición y su "estar ahí" de cuando quería compartir algo, una idea, una palabra, un sentimiento, una experiencia, aunque algunos compañeros eran más tímidos para hablar, no crean que sus ojos fueron tímidos, en ellos encontré una sensibilidad, un abrazo,  alguna tristeza, alegría, anhelos, sueños, como cuando nos abrazamos al termino de la visita de Lorena o cuando finalizamos con la última imagen de "estatuas" Me acordé de está canción de Silvio.





viernes, 13 de noviembre de 2015

Narrativas del dolor

Pensemos que la inefabilidad del dolor se acompaña del miedo, la incertidumbre, la desesperanza, el temor a morir bajo cualquier expresión de violencia en México a las que todos(as) estamos expuestos con los feminicidios, los homicidios, los secuestros, las desapariciones forzadas, torturas y extorsión entre los más evidentes. Este texto se centra en el testimonio de uno de los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, recuperado del Informe Ayotzinapa en http://www.oas.org/es/cidh/actividades/giei.asp realizado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)
El testimonio expresa la forma en que el hermano de un estudiante de la normal de Ayotzinapa enfrenta la desaparición. El lenguaje nos habla de los sentires, las emociones, los pensamientos y su forma de vida a partir de este hecho. Quizá un sector de la sociedad mexicana ha reconocido el dolor de los familiares a partir de experiencias de violencia registrados en la memoria personal y colectiva.
La desaparición y el asesinato de los estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa en Guerrero, es una de las múltiples expresiones de la violencia que día a día se integran a nuestras formas de vida sociocultural; a nuestros espacios de socialización, relaciones familiares, laborales, escolares que están condicionadas a las instituciones de salud, educativa, familiar, laboral, de justicia las cuales implementan y se rigen con formas de subordinación, de poder, de control, de inseguridad, autoritarismo, de desconfianza. La omisión de varios hechos en la averiguación llevada  a cabo por el Gobierno de México sobre el caso Ayotzinapa exhibe estas formas.

Testimonio
“Yo lo que le puedo decir ahorita, donde quiera que esté mi
hermano, que tenga fuerza y que tenga la esperanza de que
pronto lo vamos a encontrar. Y si regresa mi hermano con vida,
Seré muy feliz, con mi hijo, con mi esposa, toda mi familia.
Lo agradeceré a Dios y a todas las personas que nos han
Apoyado.  Aunque si perdió la vida, igual agradecerle a toda la
gente. Pero debo ser positivo mientras no haya pruebas. Y aquí
debo estar con los padres y luchar, encontrarlos. Y lo único
que quiero decirle a mi hermano, que lo quiero mucho, que no
piense él que lo estamos dejando. Toda mi familia tiene la
esperanza de que regrese pronto. Mi mamá, mis hermanitos
preguntan por él. Yo lo único que hago con mis hermanitos es
decir, que está bien, que pronto va a regresar, que no se
preocupen. Y esa es la esperanza que tienen mis hermanos, mi
hermanita ¿ Qué le puedo decir? Es todo” E 37
El siguiente es un poema  en primera persona del testimonio anterior.
¿Qué le puedo decir?
Mi hermano,
Lo voy a encontrar,
Seré muy feliz, con mi hijo, con mi esposa, con mi familia
Le agradezco a Dios, a  la gente, me han apoyado.
Debo ser positivo, debo estar con los padres, luchar.
Quiero decir a mi hermano que lo quiero mucho.
El reconocimiento del dolor y la distancia entre los hechos
Después de leer el testimonio sentí que el hermano vive la desaparición siendo portador no sólo de su dolor sino también del dolor e  incertidumbre de su familia. Explica  a sus hermanitos la ausencia del estudiante, siento como un hueco, cuando expresa el amor y el afecto hacia su hermano desaparecido. Le da un mensaje: “Lo quiero mucho” aunque exprese la posibilidad que puede estar vivo o muerto.
“Lo quiero mucho”, ésta expresión me llevó al recuerdo de mi hermana Olivia, ella era maestra de primaria y preescolar, murió a los 30 años en un hospital de Toluca del ISSEMYM después de haber permanecido internada aproximadamente seis meses sin diagnóstico alguno, me indigna recordar la atención que le dieron, la información que omitieron los médicos, entraban y salían del cuarto de hospital un médico diferente cada día sin proporcionarnos información clara. No había un médico comprometido con ella, como paciente, como persona, como ser humano con un cuerpo enfermo, con dolencias no sólo físicas, no nos advirtieron de su muerte.  A veces le digo que la quiero mucho, aunque ella no está, la recuerdo, la extraño y lloro, pues teníamos planes y proyectos a futuro como hermanas y también como madres, yo estaba finalizando mis estudios de la preparatoria ella en su proceso de titulación; ambas interesadas en el tema de la educación. Olivia era la mayor de cuatro herman@s, siempre pensó en mis padres y sus hijos, días antes de que ella muriera recordábamos días de juegos, de peleas, de aventuras de cuando éramos niñas, adolescentes y reflexionamos sobre la vida y de la dificultad a la que nos enfrentamos al ser mujeres, madres y estudiantes, trabajadoras.
Ante esa pérdida comprendí que el estado emocional de ella y de nosotros quedó relegado, apartado, excluido por normas, reglas, horarios de la estructura en general de la institución de salud. La cual no se caracteriza precisamente por una atención adecuada, ética y humana con los enfermos. Problemas como la contratación de médicos, una atención multidisciplinaria para un diagnóstico adecuado, un compromiso con el paciente y los familiares, el número de camas para enfermos, un trámite, análisis y la inversión que el Estado proporciona para estas necesidades, medicamentos y tratamientos entre otros aspectos; son factores que intervienen la estancia, el proceso de recuperación y el trato a las y los pacientes que cada día es más deshumanizado.
Cuando perdemos un ser querido, no es fácil aceptar la pérdida. Recordé entonces ese sentimiento de amor y afecto a mi hermana con el testimonio, sin embargo hay una distancia en el sentido del dolor y los hechos del familiar del estudiante y en general de nuestr@s deaparecid@s del país, y la muerte de un ser querido.    
Otra sensación de reconocimiento en el testimonio refiere al dolor de los otros familiares. El testimonio refleja una atención y responsabilidad del hermano ante su familia: busca a su hermano y construye una explicación y esperanza de su ausencia. Me recordó  una ocasión en que viví un hecho violento, el más violento de mi vida, durante  un asalto. Mientras me encontraba en la situación pensaba en mis papás, en el pequeño Gregorio y en Arleth, mis hijos; en ese momento sí estaba aterrada y con mucho miedo de lo que sucediera conmigo pero al mismo tiempo imaginaba y deseaba poder tener una forma de decirle a mis familiares, a mis hijos el por qué ya no me volverían a ver,pues era una de las posibilidades respecto a lo que podía pasar conmigo. De alguna manera me dolía el dolor que ellos pudieran sentir al no saber nada de mí, del hecho de no regresar a mi casa, de no verme y no verlos ya, por otra parte estaba aterrada de lo que me sucedería.
La inseguridad y varios acontecimientos referidos específicamente a mujeres en Valle de Chalco, Estado de México uno de los estados con mayor nivel delictivo continúan y forman parte del escenario violento que se va culturizando.

Por último; la esperanza aparece en el testimonio para hacerme pensar y recordar cómo ante cualquier situación violenta donde la vida no tiene certeza, se vive entre la incertidumbre, el temor  y la esperanza de sobrevivir: en ese lapso los recuerdos, las imágenes,los sueños se hacen presentes, la vida dependen de los agresores que causan ese daño en las diferentes dimensiones del espíritu y de la existencia de los  y las sobrevivientes y sus familiares.